DESARROLLO COGNITIVO
El ser humano tardó muchas centenas de miles de años en desarrollar sus
capacidades cognitivas; éstas no fueron el producto de la espontaneidad.
La cognición hace referencia a los procesos tales como la memoria, la
atención, el lenguaje, percepción, la solución de problemas
(inteligencia) y la planificación. Muchos de los procesos cognitivos
involucran funciones cerebrales sofisticadas únicas del ser humano. Más
aún, éstos involucran los llamados procesos de control, tales como
aquellos que se utilizan cuando se persigue una meta y se requiere
impedir las interferencias.
ETAPAS DEL DESARROLLO COGNITIVO
Etapa sensoriomotora.
Esta etapa tiene lugar entre el nacimiento y los dos años de edad,
conforme los niños comienzan a entender la información que perciben sus
sentidos y su capacidad de interactuar con el mundo. Durante esta
etapa, los niños aprenden a manipular objetos, aunque no pueden entender
la permanencia de estos objetos si no están dentro del alcance de sus
sentidos. Es decir, una vez que un objeto desaparece de la vista del
niño o niña, no puede entender que todavía existe ese objeto (o
persona). Por este motivo les resulta tan atrayente y sorprendente el
juego al que muchos adultos juegan con sus hijos, consistente en
esconder su cara tras un objeto, como un cojín, y luego volver a
“aparecer”. Es un juego que contribuye, además, a que aprendan la
permanencia del objeto, que es uno de los mayores logros de esta etapa:
la capacidad de entender que estos objetos continúan existiendo aunque
no pueda verlos. Esto incluye la capacidad para entender que cuando la
madre sale de la habitación, regresará, lo cual aumenta su sensación de
seguridad. Esta capacidad suelen adquirirla hacia el final de esta etapa
y representa la habilidad para mantener una imagen mental del objeto (o
persona) sin percibirlo.
Etapa preoperacional.
Comienza cuando se ha comprendido la permanencia de objeto, y se extiende desde los dos hasta los siete años.
Durante esta etapa, los niños aprenden cómo interactuar con su ambiente
de una manera más compleja mediante el uso de palabras y de imágenes
mentales. Esta etapa está marcada por el egocentrismo, o la creencia de
que todas las personas ven el mundo de la misma manera que él o ella.
También cree
n que los objetos inanimados tienen las mismas percepciones que ellos, y pueden ver, sentir, escuchar, etc.
Un segundo factor importante en esta etapa es la Conservación, que es
la capacidad para entender que la cantidad no cambia cuando la forma
cambia. Es decir, si el agua contenida en un vaso corto y ancho se
vierte en un vaso alto y fino, los niños en esta etapa creerán que el
vaso más alto contiene más agua debido solamente a su altura.
n que los objetos inanimados tienen las mismas percepciones que ellos, y pueden ver, sentir, escuchar, etc.
Un segundo factor importante en esta etapa es la Conservación, que es
la capacidad para entender que la cantidad no cambia cuando la forma
cambia. Es decir, si el agua contenida en un vaso corto y ancho se
vierte en un vaso alto y fino, los niños en esta etapa creerán que el
vaso más alto contiene más agua debido solamente a su altura.
Esto es debido a la incapacidad de los
niños de entender la reversibilidad y debido a que se centran en sólo
un aspecto del estímulo, por ejemplo la altura, sin tener en cuenta
otros aspectos como la anchura.
Etapa de las operaciones concretas
Esta etapa tiene lugar entre los siete y doce años aproximadamente y está marcada por una disminución gradual del pensamiento egocéntrico y por la capacidad creciente de centrarse en más de un aspecto de un estímulo. Pueden entender el concepto de agrupar,
sabiendo que un perro pequeño y un perro grande siguen siendo ambos
perros, o que los diversos tipos de monedas y los billetes forman parte
del concepto más amplio de dinero.
Sólo pueden aplicar esta nueva comprensión a los objetos concretos (aquellos que han experimentado con sus sentidos). Es decir, los objetos imaginados o los que no han visto, oído, o tocado, continúan siendo algo místicos para estos niños, y el pensamiento abstracto tiene todavía que desarrollarse.
Etapa de las operaciones formales
En
la etapa final del desarrollo cognitivo (desde los doce años en
adelante), los niños comienzan a desarrollar una visión más abstracta
del mundo y a utilizar la lógica formal. Pueden aplicar la
reversibilidad y la conservación a las situaciones tanto reales como
imaginadas. También desarrollan una mayor comprensión del mundo y de la
idea de causa y efecto.
Esta etapa se caracteriza por la capacidad para formular hipótesis y ponerlas a prueba para encontrar la solución a un problema.
Otra característica del individuo en esta etapa es su capacidad para
razonar en contra de los hechos. Es decir, si le dan una afirmación y le
piden que la utilice como la base de una discusión, es capaz de
realizar la tarea. Por ejemplo, pueden razonar sobre la siguiente
pregunta: ¿Qué pasaría si el cielo fuese rojo?”.
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